Para el “Círculo Rojo” tucumano Milei desaprueba y a Jaldo lo califican de regular

No es una encuesta electoral tradicional. Tampoco un estudio de intención de voto en términos clásicos. El trabajo “100 Tucumanos Dicen 2026”, elaborado por QUORUM | Consultores Asociados, funciona más como una radiografía de clima político y social entre referentes multidisciplinarios de Tucumán: dirigentes, empresarios, académicos, periodistas, profesionales y actores de distintos ámbitos con capacidad de incidencia y lectura pública.
El dato central no está solamente en los números, sino en la coherencia del cuadro general que emerge: pesimismo económico, desgaste institucional y una fuerte predisposición al cambio político, aunque sin una figura o espacio capaz de sintetizar esa demanda.
La percepción sobre el presente es negativa y, más importante aún, el futuro aparece peor. Seis de cada diez consultados consideran que 2025 fue un mal año y casi dos tercios creen que 2026 será malo o muy malo. No hay expectativa de recuperación en el corto plazo. El humor social no encuentra compensación ni siquiera en la proyección futura.
Ese deterioro impacta directamente sobre la evaluación de las gestiones. A nivel nacional, el gobierno de Javier Milei muestra un rechazo marcado dentro del universo consultado. La valoración promedio se ubica en apenas 3,2 puntos sobre 10 y tres cuartas partes de las opiniones caen en segmentos críticos. El respaldo aparece reducido y sin capacidad de equilibrar la tendencia negativa dominante.
En Tucumán, el panorama es distinto aunque no necesariamente sólido. La gestión de Osvaldo Jaldo logra sostener niveles de aprobación más competitivos, con una media de 5,2 puntos y un equilibrio todavía favorable entre apoyos y rechazos. No aparece un clima de entusiasmo, pero sí una percepción de gobernabilidad en medio de un contexto nacional complejo.
Sin embargo, el problema más profundo no parece estar únicamente en los gobiernos, sino en la relación entre sociedad e instituciones. Más de la mitad de los consultados asegura no sentirse representado por ninguno de los tres poderes del Estado (Ejecutivo, Legislativo y Judicial). El dato excede coyunturas y revela un desgaste estructural del sistema político.
La confianza institucional acompaña esa lógica. Casi un tercio directamente afirma no confiar en ninguna institución. En contraste, las organizaciones de la sociedad civil y el sistema universitario —particularmente la UNT y la UTN— aparecen como los pocos espacios que todavía conservan niveles relativos de credibilidad.
En ese contexto, la economía ordena toda la conversación pública. El empleo surge como principal prioridad provincial con amplia diferencia sobre cualquier otro tema. No es solamente una preocupación sectorial: funciona como síntesis del malestar general, condicionando expectativas, evaluaciones políticas y percepción de estabilidad.
El sondeo también deja un dato políticamente sensible: existe una clara inclinación hacia la alternancia. El 64% considera necesario un cambio de signo político nacional frente a un 24% que prefiere continuidad. La distancia es amplia y sostenida.
Pero esa voluntad de cambio todavía no encuentra una referencia política consolidada. Cuando se consultó sobre qué dirigente tucumano aparece con mayor proyección y aprobación —por fuera del gobernador— surgieron en los primeros lugares Miguel Acevedo, Lisandro Catalán y Rossana Chahla. Sin embargo, el estudio vuelve a mostrar un escenario fragmentado, con dispersión de menciones y un porcentaje significativo de consultados que directamente no identifica a ningún dirigente.
La misma lógica aparece cuando se consulta específicamente por la oposición, tanto provincial como nacional. La opción “nadie” o “ninguno” compite directamente con los principales nombres propios. La demanda de recambio político existe, pero todavía no encuentra una síntesis clara ni liderazgos capaces de capitalizarla plenamente.
También hay transformaciones visibles en el ecosistema informativo. Los diarios digitales ya se consolidan como principal fuente de consumo político e informativo, por encima de radio, redes sociales y televisión. El desplazamiento ya no parece una tendencia emergente, sino un cambio consolidado en los hábitos de información.
En términos de credibilidad periodística, el estudio muestra un fenómeno de concentración de confianza en pocas figuras reconocidas del escenario tucumano, muy por encima de un esquema disperso o atomizado. El dato refleja además un proceso donde las audiencias priorizan perfiles con identidad marcada y lectura propia por sobre estructuras mediáticas tradicionales.
El trabajo termina configurando un escenario políticamente delicado: deterioro económico, crisis de representación y deseo de alternancia conviven sin una reorganización clara del sistema político. Hay demanda de cambio, pero todavía no hay síntesis. Sucede que en política, muchas veces, ese vacío es tan relevante como cualquier liderazgo consolidado.
FICHA TECNICA
• Estudio: “100 Tucumanos Dicen 2026”
• Elaboración: QUORUM | Consultores Asociados
• Tipo de relevamiento: sondeo de opinión declarada
• Universo consultado: referentes tucumanos multidisciplinarios
• Base original: 112 casos
• Tasa de respuesta completa: 77%
• Base efectiva analizada: respuestas completas válidas
• Criterio metodológico: exclusión de “No answer” y “Not completed/Not displayed”
• Metodología: análisis sin ponderación estadística
• Objetivo: medir clima político, institucional y social, no intención de voto electoral clásica.