ATEP rechazó la oferta del 8,4% y tensiona la paritaria docente

ATEP

El gremio consideró “insuficiente” la propuesta del Gobierno provincial y pidió una nueva oferta que contemple el valor real de la canasta básica. La negociación pasó a un cuarto intermedio a la espera de otra convocatoria oficial.

La Agremiación Tucumana de Educadores Provinciales (ATEP) formalizó este 24 de febrero el rechazo a la propuesta salarial presentada por el Gobierno de Tucumán en el marco de la negociación paritaria. El ofrecimiento oficial consiste en un incremento del 8,4% al salario básico más tres sumas fijas proporcionales según la antigüedad.

A través de un comunicado, el sindicato sostuvo que la oferta “no satisface lo solicitado por nuestro gremio y resulta totalmente insuficiente frente a la realidad económica que atraviesan las y los docentes”. En esa línea, reclamó una nueva propuesta que contemple “el valor real de la canasta básica”, planteando la necesidad de una recomposición que recupere poder adquisitivo.

Según datos del INDEC, la inflación acumulada de los últimos meses y el incremento sostenido de los alimentos presionan con fuerza sobre los ingresos del sector público. En Tucumán, fuentes oficiales admiten que la discusión salarial se da en un contexto de restricciones presupuestarias y caída de transferencias nacionales, escenario que condiciona el margen fiscal de la Provincia.

Desde el Ministerio de Economía provincial señalaron que la oferta busca mantener una pauta “prudente y sostenible”, alineada con la política de contención del gasto que impulsa la administración nacional. No obstante, reconocieron que el diálogo continúa abierto y que se convocará a una nueva reunión en los próximos días.

ATEP, por su parte, anticipó que seguirá defendiendo “el salario y los derechos de la docencia tucumana”, aunque por el momento no anunció medidas de fuerza. La negociación entró así en una fase de expectativa, con el calendario escolar como telón de fondo y la presión creciente de una economía que no da tregua.

El resultado de la próxima convocatoria será determinante para medir hasta dónde está dispuesto a ceder cada actor en una discusión que combina números fiscales, inflación y clima político.