Baile en La Bombonera: Argentina goleó, gustó y se va al Mundial con la ilusión intacta

Con Lionel Messi (foto) como bandera, la Selección Argentina aplastó 5 a 0 a Selección de Zambia y cerró su despedida en casa mostrando ritmo, jerarquía y variantes.
La Selección Argentina no especuló: jugó en modo Mundial. En La Bombonera, ante su gente, resolvió rápido el trámite y firmó un 5 a 0 ante Selección de Zambia que funcionó más como ensayo serio que como amistoso.
El equipo de Lionel Scaloni entró enchufado. Presión alta, circulación rápida y decisión para atacar los espacios. A los cuatro minutos, Julián Álvarez rompió el cero tras una asistencia de Lionel Messi, en una jugada que marcó el tono: intensidad, precisión y jerarquía.
Messi fue el termómetro. Se movió libre, pidió la pelota y cada intervención suya aceleró el juego. Así llegó el segundo, tras una pared en el área que definió con naturalidad. No sólo volvió: volvió siendo el eje.
Argentina jugó a un toque cuando pudo y vertical cuando lo necesitó. No se quedó en la tenencia: fue punzante. En el complemento, el capitán cedió un penal que Nicolás Otamendi cambió por gol, otro gesto de un grupo que reparte protagonismo sin perder conducción.
El resto fue continuidad. Un gol en contra de Zambia y la aparición de Valentín Barco decoraron una goleada que nunca estuvo en discusión. También sumó minutos Thiago Almada, activo y siempre ofreciendo líneas de pase.
En la lectura fina, hay señales. La suplencia de Rodrigo De Paul abre competencia en la mitad, mientras el tridente ofensivo muestra variantes reales. No es sólo un equipo que gana: es un equipo que puede cambiar sin desordenarse.
La despedida dejó una certeza futbolera: Argentina llega con funcionamiento, con nombres en nivel y con una idea que no se negocia. El resultado suma confianza; el juego, algo más valioso: convicción.