Inflación: el dato de febrero y la comparación incómoda de los primeros 26 meses de gobierno

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La inflación de febrero fue 2,9%, el mismo registro que en enero. Con ese dato, el índice de precios acumula 33,1% en los últimos doce meses, confirmando que la desaceleración iniciada en 2024 perdió velocidad en el arranque de este año.

La economía argentina parece haber ingresado en una zona de estabilidad relativa —muy lejos de los picos de 2023— pero todavía sin romper el umbral del 2% mensual, una barrera que el equipo económico considera clave para consolidar la desinflación.

Sin embargo, cuando se discute inflación en Argentina, los datos adquieren dimensión política inevitable. Por eso la comparación más rigurosa no es anual ni coyuntural: es medir qué ocurrió en el mismo período de gobierno.

Si se toma como referencia los primeros 26 meses de gestión, el contraste entre administraciones muestra trayectorias económicas muy distintas.

Néstor Kirchner (2003–2005)

Durante los primeros 26 meses de gobierno la inflación acumulada se mantuvo relativamente baja para los estándares argentinos. Las estimaciones del período ubican el aumento de precios entre 20% y 30% en ese lapso, con tasas anuales cercanas al 10%. Era la etapa de salida de la crisis de 2001 y fuerte crecimiento económico.

Cristina Fernández de Kirchner (2007–2010)

En el mismo tramo inicial de gestión, incluso tomando estimaciones privadas que corregían la intervención estadística del INDEC, la inflación acumulada en 2008-2009 se movió entre 35% y 50% en dos años.

Mauricio Macri (2015–2018)

La inflación acumulada en los primeros años del gobierno de Cambiemos fue significativamente mayor. Solo entre 2016 y 2017 los precios subieron 65,3%, impulsados por la devaluación inicial y el reacomodamiento tarifario.

Alberto Fernández (2019–2022)

El bienio inicial de su gestión registró una inflación acumulada de 87% (36,1% en 2020 y 50,9% en 2021), en un contexto atravesado por pandemia, emisión monetaria y controles de precios que no lograron frenar la dinámica inflacionaria.

Javier Milei (2023–2026)

El punto de partida fue el más alto de la serie reciente. La inflación anual de 2024 alcanzó 117,8% y en 2025 cerró cerca de 31,5%, lo que ubica el acumulado de los primeros dos años en torno al 150%, el más elevado entre las administraciones comparadas.

La comparación revela dos realidades simultáneas.

Por un lado, el actual gobierno recibió una economía con el régimen inflacionario más alto de las últimas décadas. En diciembre de 2023 la inflación mensual superaba el 25%, un nivel de emergencia macroeconómica.

Por otro, aun con la desaceleración lograda durante 2024 y 2025, el acumulado de inflación en los primeros 26 meses sigue siendo el mayor de los últimos gobiernos democráticos.

En economía, los números rara vez cuentan toda la historia. Pero sí ordenan la discusión. Y cuando se comparan períodos equivalentes, la fotografía se vuelve menos ideológica y más empírica: muestra que cada gobierno enfrentó contextos distintos, pero ninguno logró todavía resolver el problema estructural de la inflación argentina.

El dato de febrero, en ese sentido, no cambia la tendencia. Solo recuerda algo que en la Argentina ya es casi una constante histórica: bajar la inflación es posible; erradicarla sigue siendo la verdadera tarea pendiente.