Ventas minoristas Pyme caen 5,6% en febrero

El sector minorista pyme cerró febrero con una caída interanual del 5,6% a valores constantes, consolidando una retracción acumulada del 5,2% en el primer bimestre del año. Si bien el relevamiento detectó una mejora mensual del 2,6% —traccionada principalmente por el inicio del ciclo lectivo—, el dato no fue suficiente para compensar el enfriamiento generalizado del consumo.
El mapa del consumo: entre la subsistencia y la selectividad
El comportamiento del consumidor en febrero estuvo marcado por una reasignación crítica del gasto. La demanda se concentró casi exclusivamente en bienes de subsistencia y artículos escolares, bajo una modalidad de “compra selectiva” que priorizó ofertas y planes de financiación.
La segmentación por rubros ratifica el proceso de contracción, con seis de los siete sectores monitoreados a la baja:
- Bazar y decoración: -14,4% (la mayor caída del mes).
- Perfumería: -10,7%.
- Alimentos y bebidas: -8,7%.
- Farmacia: +0,3% (el único rubro con signo positivo).
Radiografía del sector: estabilidad en retroceso
La percepción de los comerciantes sobre el estado de sus negocios muestra señales de alerta. El 52,6% de los propietarios reportó estabilidad frente al año pasado, lo que representa una caída de seis puntos respecto al optimismo registrado en enero. Este margen se desplazó directamente hacia quienes califican su situación como un deterioro (38,8%).
El dato clave: El 57,6% de los comerciantes considera que el marco actual no es apto para inversiones, citando la incertidumbre sobre los costos de reposición y la presión de los gastos fijos como los principales frenos al desembolso de capital.
Proyecciones 2026: ¿Optimismo o cautela?
A pesar del escenario de “contracción técnica”, las expectativas a mediano plazo mantienen una división marcada:
- Mejora económica: El 42,9% de los encuestados aguarda un repunte para el próximo año.
- Paridad: Un 46,6% prevé que la situación se mantendrá en los niveles actuales.
- Retroceso: Solo un 10,5% proyecta una profundización de la caída.
El desafío de la rentabilidad
Para el cierre del trimestre, el desafío del comercio minorista reside en estabilizar los márgenes operativos. Con una presión tributaria persistente y costos fijos en alza, la reactivación real del sector queda supeditada a dos variables críticas: la recomposición del salario real y una mayor previsibilidad en la cadena de costos.