Los “therians” se convocan en San Miguel de Tucumán

En los últimos días comenzó a circular en redes sociales la convocatoria a un encuentro de jóvenes que se identifican como therians en una plaza pública de San Miguel de Tucumán. Las publicaciones, que ya generaron repercusión y debate, muestran a adolescentes y jóvenes caracterizados o personificados como animales, utilizando máscaras, orejas, colas y vestimenta alusiva.
El fenómeno de los therians refiere a personas que manifiestan una identificación subjetiva con un animal no humano, ya sea en un plano simbólico, psicológico o espiritual. A diferencia de otras expresiones culturales o recreativas, quienes se reconocen dentro de esta identidad sostienen que no se trata solo de un disfraz, sino de una forma de vivencia personal.
La convocatoria al encuentro en un espacio público marca un punto de inflexión local: hasta ahora, este tipo de expresiones se desarrollaban principalmente en entornos digitales o reuniones privadas. La decisión de trasladarlo a una plaza céntrica introduce un elemento de visibilidad inédita en la ciudad y plantea interrogantes sobre convivencia, usos del espacio público y reacciones sociales.
Las imágenes difundidas muestran a jóvenes realizando poses, caminatas y dinámicas grupales emulando comportamientos animales, lo que algunos usuarios de redes calificaron como una expresión cultural disruptiva, mientras que otros manifestaron sorpresa, rechazo o preocupación. El intercambio digital evidencia una fuerte polarización entre quienes reivindican el derecho a la libre expresión y quienes cuestionan los límites de estas prácticas en ámbitos compartidos.
Desde el punto de vista institucional, hasta el momento no hubo pronunciamientos oficiales sobre el encuentro ni sobre eventuales autorizaciones o controles. En términos generales, especialistas en salud mental recuerdan que este tipo de identificaciones no constituye una patología en sí misma, salvo que implique sufrimiento, desorganización psíquica o riesgo para la persona o terceros.
El episodio se inscribe en un contexto más amplio de transformaciones culturales impulsadas por redes sociales, donde nuevas identidades y formas de expresión emergen con rapidez y desafían normas sociales tradicionales. En ese marco, la irrupción de los therians en el espacio público tucumano abre un debate que excede al fenómeno puntual y remite a cómo la sociedad procesa lo distinto, lo novedoso y lo inesperado.