Trump repliega al ICE en Minnesota tras una escalada de tensión y críticas públicas

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La administración de Donald Trump ordenó el repliegue del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el estado de Minnesota luego de semanas de controversia por operativos masivos, denuncias por uso excesivo de la fuerza y cuestionamientos políticos. La decisión marca un giro táctico en una de las ofensivas migratorias más intensas del último tiempo en Estados Unidos.

Según informó el The New York Times en su edición en español, el despliegue federal había sido reforzado en el área metropolitana de Minneapolis–St. Paul como parte de una estrategia para acelerar detenciones y deportaciones. La operación generó miles de arrestos y un fuerte impacto en comunidades migrantes, pero también abrió un frente de conflicto institucional con autoridades locales y organizaciones civiles.

El punto de inflexión fueron una serie de incidentes violentos que derivaron en la muerte de ciudadanos estadounidenses y en investigaciones internas sobre la actuación de agentes federales. Videos y testimonios pusieron en duda versiones oficiales iniciales, lo que amplificó la presión pública y política sobre Washington.

El “zar fronterizo” designado por Trump, Tom Homan (foto), confirmó que el operativo masivo concluirá y que los agentes federales reducirán su presencia en el estado. El gobierno sostuvo que continuará aplicando la ley migratoria, pero con un esquema menos visible y coordinado con autoridades locales.

Para lectores argentinos, el episodio ofrece una señal relevante. En año electoral en Estados Unidos, la política migratoria vuelve a ocupar el centro de la escena y muestra sus límites operativos y políticos. La firmeza discursiva convive con ajustes tácticos cuando el costo institucional y social se eleva. El repliegue en Minnesota no implica un cambio de enfoque general, pero sí evidencia que incluso en administraciones que privilegian el control migratorio estricto, la implementación concreta puede generar tensiones que obligan a recalibrar.

La decisión de retroceder en el despliegue masivo busca descomprimir un escenario que había escalado más allá del plano migratorio y comenzaba a impactar en la agenda política nacional. (Fuente: The New York Times)