Situación hídrica en Tucumán

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aguilares

Las intensas precipitaciones registradas en Tucumán durante la segunda quincena de enero mantienen a la provincia en estado de alerta hídrica, con acumulados de lluvia muy por encima de la media, crecidas de ríos, anegamientos urbanos y rurales, evacuaciones preventivas y la suspensión de actividades públicas en algunas localidades del sur provincial. El escenario es seguido minuto a minuto por el Comité de Emergencia, Defensa Civil y organismos técnicos, que destacan que, si bien la situación es compleja, se encuentra contenida y bajo control operativo.

Según datos oficiales del Sistema Agrometeorológico de la EEAOC y reportes del Gobierno provincial, en el este y sur tucumano se registraron acumulados superiores a los 120 y 140 milímetros en pocas horas, con picos en localidades como Alpachiri, Las Piedritas, Timbó Nuevo y zonas rurales del departamento Chicligasta. La combinación de lluvias persistentes y suelos saturados derivó en el rápido aumento de caudales de ríos y arroyos, con desbordes puntuales y complicaciones en sectores vulnerables.

En San Miguel de Tucumán, las tormentas provocaron anegamientos en distintos barrios, colapso parcial de desagües pluviales, caída de árboles y postes y dificultades en la circulación vehicular. La crecida del río Salí obligó a evacuaciones preventivas, con al menos 17 familias trasladadas a centros de asistencia, mientras otras fueron alojadas en domicilios de familiares. El municipio y Defensa Civil reforzaron la vigilancia en zonas ribereñas y puntos críticos del ejido urbano.

En el sur provincial, la situación tuvo especial impacto en Concepción y Aguilares. En Concepción, los ríos Chirimayo y Gastona registraron crecidas importantes, aunque sin desbordes generalizados en áreas urbanas. No obstante, se dispusieron evacuaciones preventivas de personas mayores, cortes temporarios de calles y un monitoreo constante ante la persistencia de lluvias. En localidades rurales cercanas se reportó ingreso de agua en viviendas y caminos anegados.

El cuadro más delicado se observó en Aguilares, donde el río Chico desbordó en sectores como el barrio Santa Rosa, afectando a unas 15 viviendas y generando complicaciones en accesos y arterias internas. Como consecuencia del temporal y para priorizar la seguridad, el municipio resolvió suspender actividades públicas y cursos que habían sido anunciados y promocionados, además de eventos masivos que incluso contaban con infraestructura montada, como tribunas. La decisión fue comunicada oficialmente y se mantendrá hasta que mejoren las condiciones climáticas y operativas.

En el interior provincial también se registraron desbordes del río Gastona en Arcadia, con ingreso de agua en decenas de viviendas, y problemas en comunas del sur y sudoeste, donde canales colapsados y caminos rurales anegados dificultaron la asistencia. En algunos casos, vecinos permanecieron aislados de manera transitoria y recibieron ayuda mediante operativos coordinados entre municipios y la Provincia.

Respecto a la infraestructura hídrica, las autoridades confirmaron que los principales embalses de Tucumán operan dentro de parámetros normales, cumpliendo su función de regulación. El dique El Cadillal (Celestino Gelsi) y el dique Escaba registraron un importante ingreso de agua por las lluvias en sus cuencas, lo que motivó erogaciones controladas y paulatinas, realizadas bajo protocolos técnicos para amortiguar crecidas y evitar impactos aguas abajo. En tanto, el embalse La Angostura, en El Mollar, no presenta reportes de emergencia ni situaciones de riesgo, y se mantiene bajo seguimiento preventivo.

En materia vial, se informaron rutas provinciales y caminos secundarios anegados, con cortes parciales y desvíos, especialmente en el sur y este de la provincia. Defensa Civil recordó que las condiciones climáticas adversas también incidieron en la seguridad vial y confirmó víctimas fatales en un siniestro ocurrido sobre la ruta provincial 303, en un contexto de calzada inestable por el temporal.

El Servicio Meteorológico Nacional mantuvo durante estos días alertas amarillas y naranjas por tormentas fuertes, con actividad eléctrica, ráfagas intensas y lluvias abundantes en cortos períodos, un patrón que explica la recurrencia de episodios de anegamiento y crecidas repentinas.

En síntesis, Tucumán atraviesa una situación hídrica exigente, marcada por lluvias extraordinarias, impacto en ríos, barrios y actividades comunitarias, y una respuesta coordinada del Estado provincial y los municipios. Los organismos oficiales sostienen que el sistema se encuentra bajo control, aunque advierten que el monitoreo continuará mientras persistan las condiciones meteorológicas inestables y el riesgo asociado a nuevas precipitaciones.

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