Los gremios universitarios fijan posición ante la liquidación salarial

El Instructivo para la liquidación de los salarios del personal docente y no docente de las Universidades Nacionales correspondiente a enero de 2026 volvió a encender señales de alerta en el frente gremial universitario. Si bien el documento oficial ordena escalas, adicionales y sumas excepcionales, desde los sindicatos advierten que el esquema no recompone poder adquisitivo y consolida una política de ingresos de emergencia, sin horizonte de recuperación real.
por Redacción asistida por IA
El texto, fechado el 23 de enero de 2026, establece los valores salariales con base en diciembre de 2025 para docentes universitarios, preuniversitarios y personal no docente. Incluye escalas básicas, garantías salariales en determinados cargos y sumas fijas remunerativas no bonificables, la mayoría de ellas por única vez, lo que para el arco sindical confirma un patrón: parches transitorios frente a un atraso estructural.
Docentes universitarios: salarios básicos y garantías que no alcanzan
En el caso del nivel universitario, el instructivo fija los nuevos básicos según dedicación y categoría, con montos que van desde los más de 1,45 millones de pesos para titulares con dedicación exclusiva hasta poco más de 160 mil pesos para ayudantes de segunda con dedicación simple. A esto se suma una garantía salarial que intenta llevar los ingresos brutos mínimos a valores preestablecidos, mediante adicionales remunerativos y no bonificables.
Desde la mirada gremial, el problema no es la existencia de la garantía sino su carácter compensatorio: no se incorpora al salario básico, no impacta plenamente en la carrera docente y pierde efecto frente a la inflación acumulada. “La garantía no jerarquiza ni ordena el escalafón; apenas evita que algunos salarios queden por debajo de un piso”, señalan fuentes sindicales consultadas.
A ello se agrega la suma fija excepcional de diciembre de 2025 —50.000, 25.000 o 12.500 pesos según dedicación— que, al no ser bonificable ni permanente, es leída como un alivio momentáneo y no como una recomposición.
Nivel preuniversitario: sin garantía salarial
Para los docentes preuniversitarios, el instructivo es aún más explícito: no corresponde liquidar garantía salarial. Los ingresos quedan atados exclusivamente a la escala por hora y a las sumas fijas excepcionales definidas para diciembre de 2025.
Desde los gremios del sector advierten que esta exclusión profundiza asimetrías dentro del sistema universitario y consolida una segmentación salarial que afecta especialmente a cargos con alta carga horaria y responsabilidad institucional, pero sin mecanismos de protección ante la pérdida del salario real.
No docentes: sumas fijas y reconocimiento parcial
En el escalafón no docente, el documento ratifica las escalas básicas vigentes y mantiene las garantías salariales acordadas en actas paritarias previas, incorporando categorías que antes no estaban alcanzadas. También se establece una suma remunerativa no bonificable de 50.000 pesos por única vez para todas las categorías.
Aquí, la lectura gremial es ambivalente: se reconoce la ampliación de la garantía, pero se cuestiona que las sumas extraordinarias vuelvan a ser el eje de la política salarial. “Se administra el conflicto sin resolver el problema de fondo”, sintetizan.
La posición gremial: paritarias reales y salario básico
En conjunto, los sindicatos universitarios coinciden en un diagnóstico: el instructivo ordena la liquidación, pero no resuelve el deterioro salarial. Reclaman la reapertura de paritarias, aumentos incorporados al básico y una política salarial que deje atrás los pagos excepcionales como regla.
“La universidad pública no puede sostenerse con salarios de contingencia”, es la frase que se repite en el mundo gremial. Y el instructivo de enero 2026, lejos de despejar dudas, vuelve a poner el tema en el centro del debate.