La SIDE acelera el gasto salarial y expone la jerarquía del presupuesto

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La ejecución presupuestaria no es un trámite administrativo: es una declaración de prioridades. Y en lo que va de 2026, la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) encabeza con holgura el gasto en salarios dentro de la Administración Pública Nacional.

De acuerdo con el relevamiento publicado por Perfil y firmado por Agustina Bordigoni, el organismo ya ejecutó el 18,5% de su presupuesto anual destinado a personal permanente. El promedio del Estado, en el mismo rubro, alcanza apenas el 9,2%. Es decir: la SIDE prácticamente duplica el ritmo general de gasto salarial.

En términos absolutos, hasta el 17 de febrero había devengado $5.164 millones sobre un crédito vigente de $55.832 millones. Ningún ministerio presenta un porcentaje comparable. Capital Humano, el que más se aproxima, ejecutó el 12,05%, pero sobre un volumen significativamente menor: $258 millones. La comparación es elocuente: la SIDE ya pagó más del doble de todo el presupuesto anual en personal de esa cartera.

Interior, Justicia, Salud y Seguridad exhiben niveles de ejecución que oscilan entre el 6,9% y el 8,6%. Educación se ubica en 8,9%. Presidencia, en 7,5%. Todos por debajo. En todos los casos, se trata de áreas sensibles, con impacto directo en la vida cotidiana y en la prestación de servicios básicos.

El contraste se vuelve más nítido cuando se incorpora el contexto general. Según el informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el gasto total de la Administración Pública cayó 22% en enero respecto de 2023. Ajuste en salud, ciencia, educación, programas de prevención sanitaria e investigación. En paralelo, la Secretaría de Inteligencia incrementó su ejecución un 69% en comparación interanual.

No es un desliz contable. Es una señal política.

A ello se suman otros movimientos: $898 millones destinados a gastos reservados; $858 millones a equipamiento informático y mobiliario; $93 millones en el rubro “alimentos para personas”, una cifra que la coloca entre los organismos con mayor erogación en ese concepto, sólo superada por la Secretaría de Presidencia.

La discusión excede el porcentaje. En un escenario de contracción del gasto social y reducción de partidas en áreas estructurales, el organismo de inteligencia acelera su ejecución y consolida recursos. El presupuesto no habla en discursos: habla en números. Y los números muestran que, en el inicio de 2026, el Estado gasta proporcionalmente más en inteligencia que en varias áreas críticas.

La contabilidad revela la arquitectura del poder.