Infraestructura: Tucumán acelera el ritmo para reconectar el sur tras las inundaciones

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El Gobierno de Tucumán, bajo una coordinación de urgencia entre el Ministerio de Obras Públicas, Vialidad y la Dirección Provincial del Agua (DPA), aporvechó el fin de semana largo para intentar cerrar las heridas abiertas por las tormentas en el tejido vial de la provincia. La prioridad es clara: restituir la logística productiva y la seguridad vial en puntos que habían quedado virtualmente aislados.

El foco en el “Corredor Sur”

El avance más significativo se registró en la Ruta Nacional 157, a la altura de La Madrid. Los equipos técnicos lograron sellar los tres cortes críticos utilizando mezcla asfáltica en caliente, devolviendo la fluidez a una arteria que es columna vertebral para el transporte de carga.

Sin embargo, el despliegue no se agota allí. La operatividad se divide en varios frentes simultáneos:

  • Ruta 331 (Aguilares – Medinas): Se concretó el aporte de material y repaso de calzada en un tramo de 4 kilómetros, clave para el tránsito vecinal y rural.
  • Camino a Escaba (RP 308): Maquinaria pesada trabaja a contrarreloj para despejar derrumbes que bloqueaban el acceso a la zona.
  • Conexión con Chicligasta (RP 328): Además del perfilado de la ruta, se avanza en obras de drenaje (canal de desagüe en la cuneta sur) para prevenir futuros anegamientos.

Reconstrucción de pasos y bacheo urbano

En el Palancho (RP 334), la estrategia actual es el acopio de material para una reconstrucción total del paso, mientras que en zonas de mayor densidad vehicular, como San Pablo (RP 315), se ejecutan tareas de bacheo para mitigar el deterioro del pavimento.

Hacia el este y el norte, la Ruta 306 (Los Quemados) y la 320 (Agua Dulce) también muestran signos de recuperación con tránsito parcial restituido, una señal vital para las comunidades que dependen de estos accesos para sus actividades diarias.

Más allá de la respuesta ante la emergencia climática, el operativo busca blindar la conectividad productiva. En una provincia donde el tiempo es oro para la zafra y el transporte de citrus, la eficiencia en la reparación de estas rutas no es solo una cuestión de servicio público, sino un imperativo económico para evitar el enfriamiento de la actividad en el interior.