El ombudsman ya tendría nombre: la Legislatura vota con final anunciado

Con el vicegobernador a cargo del Ejecutivo, la sesión será presidida por el presidente Subrogante Sergio Mansilla. El ex diputado nacional Agustín “Tin” Fernández llega como favorito en la terna que completa junto a Claudia Boyanovsky y José Alcaraz. La votación pondrá bajo la lupa a quién responderá el próximo Defensor del Pueblo.
La Legislatura de Tucumán definirá este jueves 6 de marzo quién ocupará la Defensoría del Pueblo durante los próximos cinco años. La sesión especial será presidida por el legislador subrogante Sergio Mansilla, ya que el vicegobernador Miguel Acevedo se encuentra a cargo del Poder Ejecutivo.
En el recinto se votará la terna integrada por Agustín “Tin” Fernández, Claudia Isabel Boyanovsky y José Antonio Alcaraz, surgida del trabajo de las comisiones legislativas tras evaluar a 45 postulantes. En los pasillos del poder provincial, sin embargo, el desenlace aparece prácticamente definido: Fernández corre con ventaja y reúne los apoyos necesarios dentro del bloque mayoritario.
Ex diputado nacional y hombre del círculo político del gobernador Osvaldo Jaldo, “Tin” Fernández fue señalado desde hace meses como el elegido para conducir el organismo que debe controlar a la administración pública y defender los derechos de los ciudadanos frente al Estado.
La transición comenzó a insinuarse en los últimos días. El actual defensor del pueblo, Eduardo “Lalo” Cobos, mantuvo esta semana una reunión con Jaldo en Casa de Gobierno. El encuentro tuvo un dato político adicional: Cobos llegó acompañado por su hijo, legislador provincial, en una escena que en el microclima político se leyó como el cierre de ciclo en la Defensoría.
La elección que se realizará en el recinto no sólo definirá un nombre. También volverá a abrir el debate sobre la autonomía real del organismo. La pregunta de fondo —planteada recientemente por QUORUM en el artículo “¿A quién defiende el Defensor del Pueblo?”— atraviesa el proceso: si la institución debe controlar al poder o si termina orbitando alrededor de él.
En ese clima, desde la oposición emergieron críticas directas al mecanismo y a la propia existencia del instituto. El presidente de La Libertad Avanza en Tucumán, Lisandro Catalán, cuestionó la elección y fue más allá: planteó la disolución de la Defensoría del Pueblo al considerar que el organismo se transformó en una “caja política” sin independencia real.
Con ese telón de fondo, la votación legislativa tendrá un resultado previsible pero políticamente significativo. Porque, más allá del nombre que salga del recinto, el dato que quedará expuesto es otro: de qué lado del poder se ubicará el próximo ombudsman de Tucumán.