El “Cholo” resistió el asedio: Atlético finalista de la Copa del Rey pese al vendaval azulgrana

El equipo de Diego Simeone sufrió una pesadilla en el Camp Nou y cayó 3 a 0, pero el colchón de cuatro goles obtenido en el Metropolitano fue suficiente para sellar el boleto a la gran final.
El fútbol es, en esencia, una cuestión de administración de rentas. Y el Atlético de Madrid del Cholo es un experto en el arte de sufrir con el balance a favor. En una noche que rozó lo épico en Cataluña, el “Colchonero” mordió el polvo, perdió 3 a 0 ante un Barcelona voraz, pero terminó celebrando el 4 a 3 global que lo deposita directamente en la final de la Copa del Rey.
Un Barça que olió sangre
Desde el pitazo inicial, el equipo de Hansi Flick salió a demoler la muralla madrileña. Con un Lamine Yamal indescifrable a sus apenas 18 años, el conjunto blaugrana asfixió a un Atleti que parecía haber dejado la intensidad en el vestuario.
A la media hora, el dominio se tradujo en grito: Yamal rompió la última línea y le sirvió el gol a Marc Bernal, que no perdonó. Antes de que terminara el primer tiempo, el brasileño Raphinha cambió un penal por gol, poniendo el 2 a 0 y dejando la serie a tiro de un milagro que, en ese momento, parecía inevitable.
El drama y el desahogo
El complemento fue un monólogo catalán. A los 27 minutos, nuevamente Bernal —la gran figura de la noche— conectó un centro quirúrgico de João Cancelo para firmar el 3 a 0 y dejar al Barcelona a un solo gol de forzar la prórroga. El arco de Juan Musso se convirtió en el epicentro de un asedio constante, pero la puntería le dio la espalda al Barça en el último suspiro.
El peso de la ida
Si el Atlético hoy está en la final, es gracias al festival que dio en el Metropolitano. Aquel 4 a 0 de la ida, con goles de Eric García, Griezmann, Lookman y Julián Álvarez, terminó siendo el único argumento sólido de un equipo que hoy mostró una imagen pálida, pero que cuenta con esa mística de supervivencia que Simeone le imprimió al ADN rojiblanco.
Dato Clave: Pese a la derrota, el Atlético de Madrid buscará su undécima Copa del Rey, trofeo que no levanta desde la histórica final de 2013 en el Santiago Bernabéu.