Colapinto remó desde el fondo en Australia y terminó 14° en un debut condicionado por una sanción

El piloto argentino de Alpine F1 Team sufrió un “stop and go” en las primeras vueltas del Gran Premio de Australia 2026 y su carrera quedó cuesta arriba desde la largada. Aun así, remontó posiciones, vio la bandera a cuadros y dejó señales de carácter en una carrera ganada por George Russell.
La madrugada argentina tuvo ruido de motores en Melbourne y una carrera que para Franco Colapinto fue más una prueba de resistencia que de velocidad pura. El argentino cruzó la meta en el puesto 14 en el circuito de Albert Park Circuit, en una carrera marcada por una sanción temprana que condicionó todo su domingo.
La historia se torció antes de que el Gran Premio tomara ritmo. En las primeras vueltas, los comisarios detectaron una irregularidad en el procedimiento de largada del Alpine número 43. La decisión fue inmediata: penalización de “stop and go” de 10 segundos. Traducido al idioma de la Fórmula 1, una condena deportiva que implica entrar a boxes, detenerse y volver a pista con medio minuto perdido.
El problema no fue del piloto. Desde el equipo explicaron que el incidente estuvo vinculado al sistema de largada y al posicionamiento del auto en el cajón, una falla técnica que derivó en la sanción de la FIA. Para entonces, la carrera ya se había puesto cuesta arriba.
Cuando Colapinto cumplió el castigo volvió a pista último y a más de 30 segundos del pelotón, obligado a reconstruir la carrera giro a giro. Lo hizo con paciencia y sin errores graves, aprovechando abandonos y peleas del mediocampo para escalar posiciones hasta terminar 14°.
Del otro lado del box, su compañero de equipo, Pierre Gasly, logró un resultado más productivo. El francés terminó décimo y rescató el primer punto del año para Alpine, cuatro puestos por delante del argentino.
Arriba, la historia fue otra. La carrera la ganó George Russell con un Mercedes dominante, escoltado por su compañero Andrea Kimi Antonelli. El podio lo completó Charles Leclerc, en un arranque de temporada que dejó claro que Mercedes llegó fuerte al nuevo campeonato.
Para Colapinto quedó un sabor mixto. La carrera fue larga, incómoda y con poco margen para mostrar ritmo real. “Esperábamos mucho más”, admitió después de la bandera a cuadros, todavía sin tener del todo claro qué había ocurrido en el inicio.
El campeonato recién empieza y la revancha está cerca. La Fórmula 1 se muda ahora a Asia para la segunda fecha del calendario: el Gran Premio de China en Shanghái, donde el argentino buscará un fin de semana limpio para medir de verdad el potencial del Alpine.
Porque en Melbourne, más que correr, Colapinto tuvo que remar.