Chahla abrió sesiones con un mensaje de poder territorial, obra pública y Estado activo

En el 121° período del Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán, la intendenta combinó balance, datos duros y una definición política: frente al ajuste nacional, la capital apuesta a planificación, inversión y presencia estatal.
En un extenso discurso ante el cuerpo deliberativo, Rossana Chahla inauguró el período ordinario 2026 con un mensaje estructurado en tres planos: orden fiscal, transformación urbana y contención social. La escena no fue solo institucional. Fue política.
Desde el inicio, Chahla fijó marco. En el año del 210° aniversario de la Independencia, vinculó gestión con legado histórico y colocó a la capital como ciudad estratégica dentro del área metropolitana. Recordó que San Miguel de Tucumán tiene 590.342 habitantes, pero recibe diariamente una población similar, lo que —sostuvo— la convierte en un núcleo urbano que presta servicios a más de un millón de personas.
El primer eje fue administración y transparencia. Informó más de 35 licitaciones en los últimos tres meses por cerca de $28.000 millones, certificación IRAM–ISO 9001 en control de espacios verdes, presentación en tiempo y forma del Presupuesto 2026 y la Cuenta de Inversión 2024. La señal es clara: mostrar orden en un contexto nacional de restricción.
El segundo eje fue infraestructura. Enumeró 70.957 baches reparados y 329 cuadras pavimentadas. Destacó el Puente de la Integridad y el plan integral de avenidas —Mitre, Roca-Kirchner, Francisco de Aguirre, Papa Francisco, Avellaneda-Sáenz Peña, Sarmiento y Alem— con 16 frentes de obra simultáneos. Anunció además 200 metros de semipeatonal en Maipú y la reapertura del Mercado Sarmiento. El mensaje subyacente: obra visible como herramienta de legitimación.
En movilidad y transporte, defendió el sostenimiento del sistema tras la eliminación del Fondo Compensador nacional. Informó 132.000 tarjetas SUBE entregadas y 91.000 vecinos con Tarifa Social Federal. Puso en valor el Boleto Educativo Municipal —41.000 estudiantes beneficiados con una inversión mensual cercana a $500 millones— y anticipó que enviará pliegos licitatorios con un estudio integral del sistema.
En seguridad urbana, informó 505 cámaras operativas, 305 con inteligencia artificial, 10 corredores universitarios seguros y más de 10.300 vehículos secuestrados en controles. En alumbrado, 48.828 luminarias operativas (86% LED) y 527 complejos nuevos. El discurso insistió en la idea de “Estado que acompaña y controla”.
La agenda ambiental ocupó un tramo central: 211 basurales erradicados (40% del total), 801 mil kilos de reciclables recuperados en 2025 (400% más que el año anterior), 15.987 podas preventivas y un censo de 124.900 árboles. Subrayó la creación del primer Campus Educativo Ambiental del país, sobre un ex basural, hoy con más de 10.000 visitantes.
En el plano social, defendió la reapertura de la Asistencia Pública Municipal —320.000 consultas—, la Casa Azul para abordaje del espectro autista (20.000 prestaciones), el Refugio Papa Francisco ampliado a 110 plazas, la Panadería Social y los operativos territoriales en barrios. Remarcó que “4 de cada 10 vecinos no llega a fin de mes”, frase que funcionó como diagnóstico y justificación.
También destacó 67 plazas intervenidas (91% en barrios), 22.800 prestaciones veterinarias, 55.000 vecinos en centros deportivos y más de 132.000 visitantes en museos municipales. El componente cultural y deportivo fue presentado como política de cohesión social.
En el tramo final, anunció diez obras estratégicas para 2026 y enumeró proyectos surgidos del Presupuesto Participativo, con cerca de 10.000 vecinos involucrados. La intendenta buscó así mostrar gobernabilidad compartida y descentralización en la decisión del gasto.
El cierre fue político. Convocó a la “unión” con el gobernador Osvaldo Jaldo y llamó a los bloques a trabajar sin “mezquindades”. Frente a un escenario nacional de polarización, eligió una narrativa de responsabilidad institucional.
El mensaje dejó una definición de fondo: la capital se propone como Estado presente en un contexto de retracción nacional. La apuesta es sostener obra, servicios y contención como anclaje territorial. El año recién empieza, pero el tono quedó fijado.