Argentina ganó ante un rival menor en una noche opaca en la Bombonera

En un amistoso sin exigencias reales, la Selección Argentina venció 2 a 1 a Selección de Mauritania en un ensayo que dejó más minutos que conclusiones. Lionel Messi sumó rodaje en el complemento en una jornada gris, dentro y fuera de la cancha.
La escena tuvo poco de examen y bastante de trámite. En una La Bombonera atravesada por el clima pesado y la lluvia intermitente, el equipo de Lionel Scaloni resolvió sin sobresaltos un amistoso ante un rival de escasa referencia internacional.
Los goles de Enzo Fernández (foto) y Nico Paz, ambos en el primer tiempo, marcaron diferencias rápidas frente a un seleccionado africano que ofreció voluntad pero poca contundencia. El descuento tardío de Jordan Lefort apenas alteró la lectura general: Argentina nunca estuvo realmente en riesgo.
El segundo tiempo fue otra cosa. Con Messi en cancha, el ritmo cayó y el partido se desdibujó en una sucesión de cambios —ocho en total— que terminaron de diluir cualquier intensidad. Hubo aproximaciones aisladas, alguna intervención de Emiliano Martínez y poco más.
El contexto explicó el tono. Penúltima prueba antes de la competencia, rival desconocido, rotación amplia y condiciones climáticas poco amigables. Más que un partido, un entrenamiento con público.
El cierre dejó una sensación previsible: minutos para observar variantes, sin parámetros firmes para medir rendimientos. El martes, ante Zambia, aparecerá un escenario apenas más exigente, aunque todavía lejos de lo que demandará el Mundial.