“A Catalán le vamos a responder políticamente”

CATALAN-JALDOMANO

El gobernador de Osvaldo Jaldo eligió bajar el tono del cruce y subir la vara del reclamo. Tras las críticas del dirigente libertario Lisandro Catalán sobre el gasto político en la capital tucumana y el costo del Concejo Deliberante, el mandatario provincial reorientó la discusión: menos polémica doméstica y más presión sobre la Casa Rosada.

En rueda de prensa, Jaldo planteó que, por encima de las diferencias discursivas, lo central es que Tucumán cobre lo que —según detalló— la Nación adeuda. “Lisandro nos tiene que ayudar a que la Nación nos pague lo que nos debe”, afirmó. En la enumeración incluyó compromisos vinculados al PAMI, a la ANSES y a obras públicas pendientes. El mensaje fue directo: el debate político puede esperar; la caja, no.

El gobernador evitó profundizar en la controversia sobre el gasto institucional en San Miguel de Tucumán y desplazó el eje hacia el financiamiento provincial. “Luego los discursos políticos pueden tener o no razón, pero eso no ayuda a la gente”, sostuvo. La frase condensa una estrategia: trasladar la discusión del plano retórico al terreno de los recursos concretos.

También delimitó tiempos. Las respuestas partidarias, dijo, quedarán para 2027. “Cuando entremos en campaña, no hay duda de que a Catalán también le vamos a responder políticamente. Pero hoy no. Hoy estamos trabajando por la gente”. La advertencia quedó formulada sin estridencias, pero con fecha de vencimiento.

Jaldo reivindicó su estilo de gestión y su vínculo con el Gobierno nacional, incluso cuando implica decisiones que —según señaló— “sorprenden a propios y extraños”. La prioridad, insistió, es Tucumán. En esa línea, remarcó que gobierna para el conjunto de la provincia y que el diálogo institucional no distingue colores partidarios.

El trasfondo es conocido: en un contexto de ajuste y redefinición de partidas, las provincias miden cada peso que no llega. En ese escenario, el gobernador optó por convertir un cuestionamiento opositor en un llamado a la gestión compartida. Si la discusión es sobre el costo de la política, Jaldo propone empezar por el costo de las deudas impagas.