Giuliano Simeone brilló en el triunfo del Atlético ante Real Madrid y Julián Álvarez asistió en el derbi.
El derbi madrileño dejó una jornada memorable en la victoria 2 a 1 del Atlético de Madrid sobre el Real Madrid. La gran figura consagrada por la afición colchonera fue Giuliano Simeone, el hijo del Cholo, quien disputó los 90 minutos con una entrega física descomunal, dio una asistencia precisa y se retiró ovacionado por todo el Metropolitano. Por su parte, Julián Álvarez ingresó desde el banco de suplentes en la segunda mitad y cumplió una destacada labor táctica, participando activamente en la presión sobre la salida merengue y aportando movilidad en el ataque. Los goles del conjunto rojiblanco llegaron por vía de Alejandro Grimaldo y Jonathan David, sellando un triunfo estratégico para el equipo conducido por Diego Simeone. BLOQUE 4: DEPORTES, POLÍTICA Y ACTUALIDAD INTERNACIONAL.