Caputo quiere atar la baja de Ganancias al crecimiento económico

El ministro de Economía, Luis Caputo, busca destrabar la resistencia de los gobernadores a la baja del Impuesto a las Ganancias incluida en el paquete de reformas impulsado por el Gobierno nacional. La propuesta oficial apunta a condicionar cualquier reducción del tributo a un crecimiento sostenido de la economía, con el objetivo de evitar un impacto negativo sobre la recaudación y la coparticipación provincial.
Según reveló La Política Online, Caputo planteó que la rebaja de Ganancias solo se active si el PBI crece al menos un 4% anual, bajo el argumento de que un mayor nivel de actividad compensaría la pérdida de ingresos fiscales. La iniciativa funciona como una cláusula de activación automática, pero también como una señal de prudencia fiscal frente al delicado escenario de recaudación.
La respuesta de las provincias fue, por ahora, fría. Gobernadores de distintos signos políticos advierten que el esquema no ofrece garantías suficientes y que, aun con crecimiento, la caída de recursos coparticipables podría afectar seriamente las finanzas provinciales. En privado, algunos mandatarios interpretan la propuesta como una forma de postergar la baja impositiva sin eliminarla formalmente del proyecto.
La discusión se da en un contexto de caída real de la recaudación nacional, que acumula varios meses consecutivos en baja. Ese dato explica parte de la cautela del Ministerio de Economía, que incluso evalúa diferir la reducción de Ganancias a un horizonte más lejano, una alternativa que genera aún más desconfianza entre los gobernadores.
El capítulo impositivo es uno de los puntos más sensibles de la negociación política que rodea la reforma laboral y económica del Ejecutivo. Mientras la Casa Rosada defiende la reducción de impuestos como un eje central de su programa promercado, las provincias reclaman previsibilidad y mecanismos concretos que eviten trasladarles el costo fiscal del ajuste.
Por ahora, el diálogo sigue abierto, pero sin consensos firmes. La baja de Ganancias se consolida así como uno de los principales focos de tensión entre el Gobierno nacional y los gobernadores, en una pulseada que combina números fiscales, poder político y tiempos legislativos. (Fuente: La Política Online)