EEUU suaviza su acusación contra Maduro y elimina la referencia al “Cártel de los Soles”
En un giro significativo en el caso penal contra el expresidente venezolano Nicolás Maduro, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos retiró de su nueva acusación la afirmación de que era el líder de un grupo criminal formal conocido como “Cártel de los Soles” —una designación que había sido central en la narrativa de la Casa Blanca para justificar acciones legales y políticas contra el chavismo.
Un cambio en la acusación sin abandonar los cargos
La imputación presentada tras la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, en Caracas por fuerzas estadounidenses mantiene los cargos por narcotráfico y narcoterrorismo, pero modifica el lenguaje legal sobre el “Cártel de los Soles”. Mientras que la acusación anterior de 2020 mencionaba al grupo como una estructura criminal organizada y atribuía su liderazgo a Maduro decenas de veces, el nuevo documento solo lo menciona en dos oportunidades y lo describe no como una organización formal, sino como “un sistema de clientelismo y una cultura de corrupción” en el seno del Estado venezolano.
Según la Fiscalía, ese sistema —denominado por analogía al símbolo militar del “sol” en los uniformes— refleja cómo “altos funcionarios civiles, militares y de inteligencia” se benefician y protegen operaciones vinculadas al narcotráfico.
Contradicción con la narrativa política
Este ajuste formal contrasta con la retórica pública del presidente Donald Trump, quien en meses recientes ha calificado a Maduro y al supuesto Cártel de los Soles como amenazas directas al tráfico de drogas y a la seguridad estadounidense. El propio secretario de Estado, Marco Rubio, ha defendido en medios que Maduro lideraba una organización transnacional que enviaba drogas hacia Estados Unidos, pese a que la acusación revisada ahora evita estructurar ese argumento en términos de una jerarquía criminal tradicional.
Especialistas y observadores jurídicos interpretan esta modificación como un intento de evitar dificultades probatorias en un tribunal, donde demostrar la existencia de una organización criminal concreta con mando centralizado puede resultar problemático si ese ente no se corresponde con una red claramente definida.
El trasfondo operativo y político
La actualización de la acusación se produce en un contexto excepcional: Maduro fue capturado en Venezuela por una operación estadounidense que generó fuertes debates internacionales sobre soberanía, legalidad y alcance de la acción extraterritorial de Washington. Maduro se ha declarado “secuestrado” y niega todas las acusaciones en su contra; su defensa sostiene que los cargos carecen de fundamentos reales.
Mientras tanto, adversarios del chavismo han celebrado la medida judicial como una respuesta firme al narcotráfico, y aliados de Caracas han criticado el proceso como una instrumentalización política del sistema judicial estadounidense. La revisión de la acusación añade un matiz técnico que puede influir en cómo se sustenten los cargos a lo largo de un proceso que aún está en una etapa temprana.