Disturbios frente al Congreso durante el paro general por la reforma laboral

En el marco del paro nacional convocado por la CGT contra la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei, se registraron enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad en las inmediaciones del Congreso de la Nación este jueves 19 de febrero, con uso de balas de goma, corridas, asistencia a heridos y detenciones, en una jornada que reflejó la tensión social en torno al proyecto de ley.
Por Redacción asistida por IA
Buenos Aires. En una jornada marcada por una huelga general de 24 horas convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT) en rechazo al proyecto de reforma laboral que se debatió en la Cámara de Diputados este jueves, los accesos al Congreso Nacional fueron escenario de incidentes entre manifestantes y fuerzas de seguridad que reflejaron la polarización en torno a la iniciativa oficialista.
Desde la mañana, columnas de trabajadores adheridos al paro—que según la central obrera afectó de manera casi total el transporte urbano y servicios públicos—convergieron en los alrededores de la Plaza del Congreso, donde se montó un perímetro de seguridad con vallas, infantería y la presencia de Gendarmería.
Hacia la tarde, un sector de manifestantes intentó derribar parte del vallado dispuesto por las fuerzas de seguridad, lo que derivó en el uso de un camión hidrante y gas lacrimógeno por parte de las autoridades para contener los avances y dispersar los grupos más activos. En ese contexto se reportó el uso de balas de goma por parte de efectivos policiales y momentos de corridas en las calles aledañas mientras se reorganizaba el perímetro de control.
Según fuentes oficiales, al menos cinco personas fueron detenidas durante los disturbios. Equipos de emergencia asistieron a dos mujeres que resultaron heridas en el lugar y recibieron atención médica tras ser alcanzadas durante los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
El grueso de la protesta transcurrió bajo gritos de rechazo a la reforma laboral y consignas en defensa de los derechos de los trabajadores. Organizaciones sociales y sectores de izquierda, que se concentraron en el cordón frontal de la movilización, se distanciaron de los gremios tradicionales que participaron del paro pero no habían llamado a movilizarse directamente hacia el Congreso.
El paro general de la CGT fue la cuarta huelga de estas características contra la gestión de Milei y coincidió con la sesión legislativa en la que se discutió un proyecto que, entre otras cuestiones, plantea cambios en indemnizaciones por despido y condiciones laborales que los sindicatos consideran regresivos.
La jornada dejó un saldo de tensión acumulada tanto en las calles como en el ámbito político, con un despliegue de seguridad reforzado y un sector de manifestantes que desbordó en enfrentamientos que terminaron con detenciones y asistencia a heridos fuera del Congreso, en medio de un debate que promete mantener la conflictividad en los próximos días.