Senegal campeón de África: una final caliente y polémica
La Copa Africana de Naciones tuvo un cierre de alto voltaje. En una final cargada de tensión, controversia arbitral y dramatismo, Senegal venció 1 a 0 a Marruecos en tiempo suplementario y se consagró campeón continental, reafirmando su lugar entre las potencias del fútbol africano.
El partido, disputado ante un estadio colmado y con clima hostil para la visita, fue cerrado, friccionado y táctico. Marruecos, empujado por su gente, intentó imponer condiciones, pero se encontró con un Senegal sólido, compacto y mentalmente fuerte.
Penal, escándalo y quiebre emocional
El momento bisagra llegó en el final del tiempo reglamentario: un penal sancionado para Marruecos tras revisión del VAR desató una protesta inédita. Los jugadores de Senegal abandonaron momentáneamente el campo de juego, en una escena que recorrió el mundo y elevó la tensión al máximo.
Tras varios minutos de incertidumbre, el partido se reanudó. Y allí apareció la figura del arquero senegalés: el penal fue desperdiciado y el golpe anímico cambió de bando.
Golpe letal y título
Ya en tiempo extra, cuando el cansancio y los nervios dominaban la escena, Senegal fue letal. Un ataque rápido, una defensa desordenada y el gol que selló el 1-0 definitivo, desatando el festejo de los Leones de Teranga y el silencio del estadio.
Senegal volvió a demostrar por qué es un equipo temido: orden táctico, potencia física, mentalidad competitiva y eficacia en los momentos clave.
Un campeón con peso internacional
Este título no es un hecho aislado. Senegal confirma una continuidad de alto nivel, con futbolistas que compiten en las principales ligas del mundo y un equipo que sabe jugar finales, resistir la presión y golpear cuando el rival duda.
No es casualidad. Es proyecto, carácter y experiencia.
Final africana, impacto global
La Copa Africana volvió a demostrar que es uno de los torneos más intensos del planeta. Y Senegal, su nuevo campeón, deja una advertencia que cruza continentes. África tiene rey.