Temporal causó alarma en la Costa Atlántica
Un fuerte temporal de viento y lluvia alteró este sábado la calma veraniega en Mar del Plata y buena parte de la Costa Atlántica, dejando escenas de caos en playas colmadas de turistas y una rápida intervención de los equipos de emergencia. En pocos minutos, una jornada típica de enero pasó del sol pleno a ráfagas intensas, lluvias repentinas y daños visibles en distintos puntos de la ciudad, según confirmaron fuentes oficiales y reportes periodísticos.
El fenómeno se desató cerca de las 15 horas, cuando el cielo se cerró de manera abrupta y comenzaron a registrarse vientos con ráfagas que superaron los 70 km/h, en el marco de una alerta amarilla emitida por el Servicio Meteorológico Nacional. En sectores como La Perla, las ráfagas hicieron volar sombrillas, reposeras y estructuras livianas, obligando a una evacuación preventiva de las playas. Defensa Civil informó además la caída de árboles y postes, con complicaciones en el tránsito y cortes parciales en algunas zonas. Un trabajador de seguridad resultó herido por la rotura de vidrios en un edificio frente al mar y fue asistido sin riesgo de vida, de acuerdo a lo consignado por Infobae y autoridades municipales.
El impacto no se limitó a Mar del Plata. Localidades cercanas como Pinamar y Villa Gesell también registraron lluvias intensas, fuerte actividad eléctrica y un brusco descenso de temperatura, en una secuencia que volvió a encender alertas en plena temporada alta. El común denominador fue el mismo: playas repletas que debieron vaciarse en cuestión de minutos ante la llegada del frente de tormenta.
Este episodio se suma a un enero particularmente movido en la Costa Atlántica, marcado por fenómenos poco habituales. Días atrás, un meteotsunami afectó a Santa Clara del Mar y zonas cercanas, con un repentino aumento del nivel del mar y olas de gran porte que sorprendieron a bañistas y residentes. A eso se agregan tormentas aisladas, ráfagas intensas y cambios bruscos de presión, en un contexto climático que combina altas temperaturas con inestabilidad atmosférica.
El balance de lo que va del mes deja una postal clara: temporada fuerte en términos turísticos, pero también mayor exposición a eventos meteorológicos extremos, que ponen a prueba la capacidad de respuesta y, sobre todo, la conducta preventiva de quienes disfrutan de la costa.
En ese marco, las autoridades reiteran una serie de recomendaciones clave: prestar atención a las alertas del SMN, evitar permanecer en la playa ante cambios repentinos del clima, asegurar sombrillas y objetos sueltos, no refugiarse bajo árboles durante tormentas eléctricas y seguir siempre las indicaciones de guardavidas y Defensa Civil. En ciudades y balnearios con alta concentración de personas, la prevención no es un detalle menor: puede marcar la diferencia entre un susto y un hecho grave.
La Costa Atlántica sigue siendo sinónimo de verano, descanso y masividad, pero este enero vuelve a dejar un mensaje claro: el clima puede cambiar en segundos y anticiparse es parte del cuidado colectivo.